Navegadores hay más de uno (aunque no lo parezca)
Internet Explorer sigue siendo el navegador preferido por la mayoría de internautas. O mejor dicho, el más usado, porque no se puede decir “preferido” si la mayoría no se parado a pensar que puede haber una alternativa.
Se puede, sin duda, criticar el abuso de Microsoft al vincular su navegador con el sistema operativo Windows. El resultado es que un 90% de los ordenadores que se venden llevan un solo navegador (IE) preinstalado y la mayoría de usuarios ni se plantea instalar otro.
¿Entonces, hay alguna alternativa? Sí que la hay y no sólo una. Puedes instalar por ejemplo Firefox, Opera, Safari o Google Chrome. Cualquiera es más rápido y funciona mejor que Internet Explorer.
Sobre todo, si todavía estás usando la versión 6 de Explorer, es hora de ponerse al día. (Puedes ver qué versión del navegador estás usando en “Ayuda > Acerca de Internet Explorer”.)
Descubrirás que todo parece mucho más bonito y funciona mejor. En este caso, lo de más bonito es absolutamente literal ya que las últimas versiones de todos los navegadores reproducen los contenidos mucho mejor que las anteriores.
Descargar e instalar un navegador no tiene ningún misterio. Te lo puedes descargar gratuitamente y luego sólo es cuestión de seguir las instrucciones de instalación:
Porque abrir ventanas nuevas es una mala idea
Cada cierto tiempo me veo envuelta en una conversación de lo más absurda sobre las ventajas o desventajas de abrir enlaces externos en una ventana nueva. Hasta la fecha he conseguido convencer sólo a unas pocas personas de que hacerlo es una práctica absolutamente equivocada.
Los principales argumentos para abrir ventanas nuevas suelen ser:
- No quiero que la gente se vaya de mi web.
- Quiero que sea fácil para el usuario encontrar la página anterior.
- No quiero que el usuario crea que la web a la que lleva el enlace es la misma que la mía.
Primero, los usuarios no son tontos. Si no encuentran lo que buscan en tu web se irán de todas maneras, saben usar el botón “Volver” del navegador para encontrar una página que han visto antes y se dan cuenta cuando han aterrizado en un sitio web diferente.
Por consiguiente, lo mejor que puedes hacer es preocuparte por la calidad de tu sitio web, tener buenos contenidos y cuidar la usabilidad con buenos titulares, una navegación sencilla etc. Intentar atrapar a los usuarios con otros medios sólo creará frustración, lo cual se traduce en ventas perdidas u objetivos sin cumplir.
Los navegadores actuales permiten abrir nuevas ventanas o pestañas en todos los casos que el usuario quiera. Decidir por el usuario se puede considerar una falta de respeto y para mucha gente es motivo de enfado.

Al abrir una ventana nueva también deshabilitas el botón “volver” dado que esa nueva ventana en si no tiene historial. El botón “volver” es la segunda función de navegación más usada y hay usuarios que no entienden por qué no se activa en la nueva ventana.
Desde un punto de vista de accesibilidad, abrir ventanas nuevas obliga a avisar antes de hacerlo, cosa que normalmente tiene como resultado un engorroso texto al lado del enlace y que de todas formas confunde sobre todo a usuarios invidentes.
Cualquier desarrollador web serio trabaja según los últimos estándares y especificaciones. A nivel técnico implica programar de cierta manera y sólo usar código valido. El trocito de código que en su momento se usaba para abrir enlaces en ventanas nuevas fue despreciado hace tiempo y pretendía acabar con esta práctica.
No voy a entrar en detalles técnicos pero, en los casos que un desarrollador se ve obligado a abrir enlaces en ventanas nuevas (normalmente por petición de un cliente que está al 100% convencido de que es lo mejor) tiene que buscar la forma de esquivar el problema y conseguir que el site pueda pasar una validación igualmente o directamente pasarse todas las recomendaciones y estándares por el forro.
Algunos argumentarán que muchos usuarios no saben cómo abrir nuevas ventanas. Aunque fuera cierto, considero que no es motivo suficiente para privar el resto de usuarios del derecho a decidir por ellos mismos. Aparte, los que no saben cómo abrir una ventana nueva, sabrán cómo cerrar una que hemos abierto sin su consentimiento?
Entonces, cuál es la solución? Es tan simple como no abrir nunca ventanas nuevas. Lo que sí que podemos hacer es destacar enlaces externos de una manera específica para que el usuario los pueda identificar. De este modo, abrirá una ventana o una pestaña nueva si quiere y cuando quiere.
